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Terapia o ejercicio tras terminar la neurorehabilitación

Autor: Giovana Femat Roldán

Terapia o ejercicio tras terminar la neurorehabilitación

La fase de mantenimiento, se inicia una vez finalizada la convalecencia y por consiguiente después que el paciente se ha reincorporado a su trabajo o a sus labores habituales, generalmente unas 10 ó 12 semanas después del episodio agudo, para el paciente no complicado. Ésta tiene una duración ilimitada, es decir, debe mantenerse durante el resto de la vida del paciente, por ello es también conocida como rehabilitación prolongada o a largo plazo y es en esta fase donde más se evidencian las acciones de prevención secundaria de la rehabilitación de pacientes con enfermedades neurológicas

Los programas de mantenimiento y fisioterapia se diseñan para mantener y mejorar la funcionalidad física de los adultos mayores. Estos programas combinan una variedad de técnicas y ejercicios terapéuticos, con el objetivo de prevenir la pérdida de movilidad y fortalecer los músculos para realizar las actividades diarias.

Además de los beneficios físicos, la fisioterapia en adultos mayores también puede tener un impacto positivo en su bienestar emocional y social. Al participar en sesiones de terapia física de forma regular, los adultos mayores pueden experimentar una mayor sensación de bienestar, reducir el estrés y la ansiedad, y mantener una conexión social importante a través de la interacción con sus terapeutas y compañeros de tratamiento.

La prescripción, supervisión y diseño del programa de neurorehabilitación constituye la piedra angular de la neurorehabilitación física y de la adhesión prolongada de los pacientes a ella. Los aspectos y principios fundamentales que deben cumplirse para obtener los efectos fisiológicos favorables deseados mediante la aplicación de un programa debidamente estructurado, en pacientes con daño neurológico.

La rehabilitación es probablemente una de las asignaturas pendientes en el tratamiento de las enfermedades neurológicas. La neurorrehabilitación se incluye dentro de las estrategias actuales de Continuidad en los Cuidados en las personas con daño cerebral. La continuidad en los cuidados en la fase crónica del daño neurológico implica un cambio tanto en la formación como en las líneas de actuación del neurólogo.

¿Cual es el objetivo de la neurorehabilitación?

El objetivo de la terapia de rehabilitación es enseñar a las personas a cuidarse tanto como sea posible. A menudo se enfoca en tareas diarias como comer, bañarse, usar el sanitario y moverse de una silla de ruedas a una cama. A veces, la meta es más complicada, cómo restablecer la función completa para una o más partes de su cuerpo. Los expertos en rehabilitación usan muchos exámenes para evaluar los problemas de una persona y vigilar su recuperación. Puede ser necesario un programa de rehabilitación total y un plan de tratamiento que le ayude con los problemas médicos, físicos, sociales, emocionales y relacionados con el trabajo, 

¿Cual es el equipo de neurorehabilitación?

Las unidades de neurorrehabilitación, necesariamente multidisciplinares, deberían contar con un neurólogo como miembro del equipo y probablemente en funciones de coordinación del mismo. Las necesidades del equipo multidisciplinar incluyen médicos neurólogos y rehabilitadores, neuropsicólogos, terapeutas físicos y ocupacionales, logopedas, personal de enfermería y también psicopedagogos, asistentes sociales y profesores hospitalarios. El neurólogo puede desempeñar un papel importante en la formación de este equipo multidisciplinar y debería estar preparado para la actividad docente y formativa en neurorrehabilitación.

¿Qué es la adherencia en la neurorehabilitación?

La adherencia de los pacientes a los programas de prevención secundaria a largo plazo representa un factor clave en cuanto a su éxito. La adherencia puede ser definida como el período de tiempo en el cual el comportamiento de una persona coincide con la recomendación médica (tratamiento con fármacos, cumplimiento de dietas o de cambios en el estilo de vida,). 

¿Cuáles son los beneficios de la rehabilitación?

Entre ellos destacan:

  1. Reducción del dolor y la inflamación.
  2. Mejora de la movilidad y la flexibilidad.
  3. Fortalecimiento muscular.
  4. Prevención de caídas y lesiones.
  5. Aumento de la autonomía y la independencia.

Además de estos beneficios, la fisioterapia también puede contribuir a la mejora de la postura y la alineación corporal, lo que a su vez puede reducir la tensión muscular y prevenir lesiones crónicas. Al promover la conciencia corporal y la educación del paciente sobre su propio cuerpo, se fomenta un enfoque proactivo hacia la salud y el bienestar a largo plazo.

Es el efecto de adición de estímulos por diferentes métodos y vías, que constituyen el estímulo necesario a las neuronas para una serie de cambios que ocurren en su funcionamiento y que proporcionan la capacidad de recuperación funcional. Es básicamente el conjunto de estos cambios y sus potencialidades para adaptarse a las nuevas condiciones creadas por la lesión

¿En qué casos se deben mantener terapias o ejercicios luego de terminar un programa de neurorehabilitación?

La neurorehabilitación ofrece un camino crucial para recuperar habilidades perdidas, mejorar la calidad de vida y fomentar la independencia en personas que han sufrido lesiones neurológicas o enfermedades crónicas. Sin embargo, al finalizar un programa de neurorehabilitación estructurado, surge una pregunta común: ¿es necesario continuar con ciertos ejercicios o terapias? La respuesta depende en gran medida de la naturaleza de la afección, el grado de recuperación alcanzado y los objetivos a largo plazo del paciente.

1. Enfermedades Neurológicas Degenerativas

En condiciones progresivas como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), los ejercicios continuos y las terapias especializadas son fundamentales para mantener la movilidad, la fuerza y la flexibilidad. Aunque estas enfermedades no tienen cura, mantener una rutina de ejercicios ayuda a ralentizar el avance de ciertos síntomas y a conservar habilidades funcionales. En estos casos, el objetivo es mejorar la calidad de vida y la autonomía durante el mayor tiempo posible.

2. Lesiones Cerebrales Traumáticas y Accidente Cerebrovascular (ACV)

Tras una lesión cerebral traumática o un ACV, la neurorehabilitación inicial busca maximizar la recuperación funcional. No obstante, en algunos pacientes, los ejercicios específicos  deben mantenerse incluso después de finalizar el programa formal, ya que el cerebro continúa adaptándose y reorganizándose (neuroplasticidad) durante meses o incluso años después de la lesión. Estos ejercicios pueden ayudar a consolidar las habilidades recuperadas y a prevenir el retroceso funcional. Además, para aquellos con secuelas motoras o cognitivas, los ejercicios de mantenimiento pueden evitar complicaciones como contracturas musculares o deterioro en habilidades cognitivas.

3. Parálisis Cerebral y Trastornos del Neurodesarrollo

En niños y adultos con parálisis cerebral o trastornos del neurodesarrollo, es vital mantener las terapias en casa o en un entorno menos intensivo tras la finalización de un programa formal. La neurorehabilitación en estos casos permite consolidar habilidades motoras, de lenguaje y cognitivas, y al mantener una práctica regular, se potencia el desarrollo continuo. La terapia física, ocupacional o del habla en casa, junto con ejercicios recomendados, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida y en el grado de autonomía que estas personas pueden alcanzar.

4. Dolor Crónico y Dolor Neuropático

El dolor crónico y neuropático es otro caso en el que la neurorehabilitación puede ser complementada con ejercicios específicos y técnicas de autocuidado a largo plazo. La neurorehabilitación se enfoca en ayudar al paciente a manejar su dolor y mejorar la funcionalidad a pesar de él, pero para mantener estos beneficios, la actividad física supervisada y ejercicios de estiramiento y fortalecimiento muscular deben seguir siendo parte de la rutina del paciente. Además, las técnicas de relajación y mindfulness pueden ayudar en la autogestión del dolor, reduciendo la dependencia de medicamentos.

5. Trastornos del Equilibrio y Problemas de Marcha

En pacientes con trastornos de equilibrio, como los que ocurren después de un ACV, una lesión de la médula espinal o ciertas enfermedades neurodegenerativas, continuar con ejercicios para el equilibrio es esencial para prevenir caídas y mejorar la movilidad diaria. Incluso si la rehabilitación ha sido exitosa, mantener ciertos ejercicios ayuda a fortalecer el sistema vestibular y los músculos de soporte, lo que permite una marcha más segura y estable. Los ejercicios de marcha y equilibrio también pueden evolucionar con el tiempo para adaptarse a las necesidades cambiantes del paciente.

6. Deterioro Cognitivo y Trastornos de Memoria

Para pacientes con deterioro cognitivo o problemas de memoria, como en casos de demencia temprana o secuelas cognitivas de un ACV, la neurorehabilitación puede incluir ejercicios de estimulación cognitiva que deben continuar en el hogar. Esta estimulación regular ayuda a mantener el funcionamiento cognitivo y promueve la plasticidad cerebral, reduciendo la velocidad del deterioro cognitivo. Actividades como resolver crucigramas, leer, escribir o participar en juegos que estimulen la memoria y la atención pueden ser sumamente beneficiosas.

7. Casos de Secuelas Neurológicas Complejas

Finalmente, para personas que presentan secuelas neurológicas complejas, como parálisis parcial, espasticidad, o limitaciones funcionales severas, es crucial mantener ciertos ejercicios y terapias de por vida. La fisioterapia, terapia ocupacional y otros ejercicios específicos ayudan a prevenir complicaciones secundarias y a mejorar la funcionalidad en el día a día. En estos casos, el cuidado continuo evita que los logros alcanzados durante la neurorehabilitación se pierdan y contribuye a que el paciente conserve la independencia en la mayor medida posible.