Escala de Coma de Glasgow: ¿Qué significa cada nivel?
Autor: Giovana Femat Roldán

En el mundo de la neurorehabilitación, existen herramientas que no solo orientan al equipo médico sobre el estado neurológico de una persona, sino que también permiten trazar un camino hacia su recuperación. Una de las más utilizadas y confiables es la Escala de Coma de Glasgow (Glasgow Coma Scale, GCS, por sus siglas en inglés). Comprender qué significa cada nivel de esta escala y cómo puede cambiar conforme evoluciona un paciente es fundamental tanto para quienes forman parte de un equipo clínico como para las familias que acompañan a sus seres queridos en el proceso de rehabilitación.
Desde la experiencia de un neurólogo especializado en neurorehabilitación, que día a día atiende personas con daño cerebral adquirido, como un accidente cerebrovascular (ACV), traumatismo craneoencefálico o encefalitis, este artículo busca ofrecer información clara, confiable y útil sobre este tema.
¿Qué es la Escala de Coma de Glasgow?
La Escala de Coma de Glasgow es un sistema de evaluación neurológica desarrollado en 1974 por los profesores Graham Teasdale y Bryan Jennett, en la Universidad de Glasgow. Su objetivo es medir el nivel de conciencia de una persona que ha sufrido un daño cerebral, mediante la valoración de tres respuestas específicas:
- Respuesta ocular (apertura de ojos)
- Respuesta verbal (capacidad para hablar y orientarse)
- Respuesta motora (movimientos corporales ante estímulos)
Cada una de estas áreas se puntúa de forma independiente y la suma de los tres resultados ofrece una calificación total que oscila entre 3 y 15 puntos.
¿Cómo se interpreta cada nivel de la Escala de Coma de Glasgow?
A continuación se explica, de forma detallada y accesible, el significado de cada rango de puntuación y cómo se interpreta dentro del contexto de una clínica de neurorehabilitación:
Respuesta ocular (1 a 4 puntos)
- 4 puntos: Abre los ojos de forma espontánea. Significa que existe una adecuada activación del sistema reticular, clave en la vigilia.
- 3 puntos: Abre los ojos cuando se le habla. Hay cierta capacidad de respuesta a estímulos verbales.
- 2 puntos: Abre los ojos solo ante un estímulo doloroso. Es una señal de bajo nivel de conciencia, pero con preservación mínima de reflejos.
- 1 punto: No abre los ojos, incluso ante estímulos dolorosos. Esto indica un compromiso severo de las funciones cerebrales superiores.
Respuesta verbal (1 a 5 puntos)
- 5 puntos: Está orientado, responde adecuadamente (nombre, fecha, lugar). Implica integridad del lenguaje y la memoria inmediata.
- 4 puntos: Conversa de forma confusa. Hay lenguaje, pero con desorientación o confusión.
- 3 puntos: Pronuncia palabras inapropiadas. Hay emisión de palabras, pero sin coherencia.
- 2 puntos: Emite sonidos incomprensibles. Indica alteración grave del lenguaje y la conciencia.
- 1 punto: No hay respuesta verbal. El paciente no emite sonidos ni palabras.

Respuesta motora (1 a 6 puntos)
- 6 puntos: Obedece órdenes. Refleja una adecuada conexión entre las áreas motoras y la conciencia.
- 5 puntos: Localiza el dolor. Mueve una extremidad hacia el estímulo doloroso de forma intencionada.
- 4 puntos: Retira la extremidad ante el dolor. Hay una respuesta refleja básica.
- 3 puntos: Flexiona anormalmente (decorticación). Indica daño severo en la vía corticospinal.
- 2 puntos: Extiende anormalmente (descerebración). Sugiere daño a nivel del tronco encefálico.
- 1 punto: No hay respuesta motora. Significa una lesión crítica o profunda.
Clasificación global de la Escala de Coma de Glasgow
- 13 a 15 puntos: Lesión cerebral leve
- 9 a 12 puntos: Lesión cerebral moderada
- 3 a 8 puntos: Lesión cerebral grave (estado de coma)
¿Cómo cambia la Escala de Coma de Glasgow con la evolución del paciente?
En una clínica de neurorehabilitación, la Escala de Coma de Glasgow no solo se aplica en la fase aguda —por ejemplo, en urgencias o en terapia intensiva—, sino que se continúa utilizando durante el proceso de rehabilitación para observar cambios en el nivel de conciencia, lo que orienta las estrategias de tratamiento.
- Mejoría progresiva:
A medida que la persona responde a las terapias y su cerebro recupera funciones, se observa un aumento gradual en las puntuaciones. Por ejemplo, un paciente que inicialmente solo respondía al dolor (respuesta motora de 4 puntos) puede empezar a obedecer órdenes (6 puntos) después de semanas de estimulación cognitiva y física.
- Fluctuaciones:
Es importante que la familia comprenda que las puntuaciones pueden variar día a día, especialmente en pacientes con lesiones extensas. Factores como infecciones, fatiga o alteraciones metabólicas pueden disminuir temporalmente las puntuaciones, sin significar un retroceso permanente.
- Estancamiento o deterioro:
Si tras un tiempo no se observan mejorías o incluso hay una disminución, el equipo médico evaluará otras causas, como hidrocefalia, infecciones o epilepsia, que puedan estar interfiriendo en la recuperación.
