Escalas de esfuerzo percibido en neurorehabilitación
Autor: Giovana Femat Roldán

El esfuerzo percibido se refiere a la cantidad de esfuerzo que una persona considera que requirió para realizar un ejercicio físico realizado. Durante la neurorehabilitación esto puede ser medido por medio de la escala de Borg, una evaluación subjetiva que toma en cuenta la autopercepción del esfuerzo del paciente, la fatiga muscular y la intensidad del ejercicio realizado con la finalidad de ajustar parámetros de intensidad del ejercicio a lo largo de la terapia.
Adaptación del ejercicio en neurorrehabilitación
Cuando una persona con un trastorno neurológico presenta paresia (debilidad muscular) que limita su movilidad el tratamiento ideal, además del tratamiento de base, es la neurorehabilitación que tiene como objetivo mejorar la fuerza muscular, la capacidad funcional, el rendimiento físico y la condición física para permitir una mejor calidad de vida.
Durante la neurorrehabilitación se establece un plan personalizado en donde se incluyen ejercicios de fuerza adaptados a las capacidades del paciente para mejorar la fuerza muscular de forma efectiva y segura. Para poder realizar estos ajustes se necesita evaluar en un inicio y a lo largo del seguimiento la capacidad funcional del paciente para determinar cambios en la forma de realizar el ejercicio, la intensidad o el tiempo.
Es difícil determinar qué tipo de ejercicio e intensidad es la apropiada para la condición particular de cada paciente, ya que un mismo ejercicio puede ser percibido como intenso o no intenso dependiendo de diferentes factores, dentro de los que se encuentran el tipo de trastorno neurológico, la capacidad física, fatiga, estado de ánimo, la motivación del paciente y la edad.
La creación de las escalas de esfuerzo percibido han permitido medir el esfuerzo que una persona realiza al hacer ejercicio con la finalidad de realizar adaptaciones en la intensidad de los ejercicios realizados durante el entrenamiento físico. Estas escalas ayudan a determinar el punto en el que aparece la fatiga muscular y ayuda en la evaluación continua del progreso en la rehabilitación. La más utilizada en la práctica clínica es la escala de Borg.

Escala de Borg
Inicialmente la escala se llamaba Escala de Esfuerzo Percibido (RPE por sus siglas en inglés) en donde la persona calificaba del 6 al 20 el esfuerzo que cree haber realizado para realizar algún ejercicio. Un número más cercano al 6 significa que no se percibe ningún esfuerzo o que la actividad es fácil de realizar, mientras que un número cercano al 20 significa que el ejercicio es percibido como excesivamente pesado.
Posteriormente el mismo autor desarrolló la escala CR-10 de Borg en donde se califica del 0 al 10 para realizar la medición más práctica, nuevamente siendo los valores más bajos asociados a ningún esfuerzo y los más altos a esfuerzo intenso.
La escala es una forma confiable de medir el esfuerzo que una persona realiza durante la rehabilitación física, pero además los valores de esta escala se relacionan con el ritmo cardíaco y los niveles de lactato en sangre durante las actividades por lo que es un buen reflejo de la fatiga muscular y permite realizar cambios en la intensidad del ejercicio de forma segura y apropiada.
Se debe recordar que esta escala puede no tomar en cuenta otros factores que pueden influir en la autopercepción del esfuerzo por parte del paciente, puesto que también influyen factores psicológicos y sociales, sin embargo su interpretación mejora cuando el evaluador es claro ante la forma que se debe calificar un ejercicio, es decir, el paciente debe enfocarse en tratar de sólo puntuar el esfuerzo físico que le toma realizar un ejercicio.
Algunas de las limitaciones de la escala de Borg son:
- No se puede utilizar en niños debido a que se requiere un nivel de entendimiento de conceptos
- No se encuentra validado su uso para mujeres embarazadas
- No es posible realizar la escala en personas que no sepan leer o escribir debido a que las instrucciones se encuentran por escrito
- No es factible utilizar la escala en personas con discapacidad cognitiva que les impida comprender o seguir instrucciones
Conclusiones
Para realizar una adaptación adecuada de los ejercicios en neurorrehabilitación se puede tomar en cuenta el esfuerzo percibido por el paciente medido por la escala de Borg, esto permitirá que el ajuste en la intensidad y tipos de ejercicios se realicen de forma segura y oportuna, evitando el infra o sobre esfuerzo durante los ejercicios para llegar a cumplir los objetivos.
