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Rehabilitación cognitiva para problemas de memoria

Autor: Giovana Femat Roldán

Rehabilitación cognitiva para problemas de memoria

La rehabilitación cognitiva es un término que puede aplicarse a cualquier técnica o estrategia de intervención que tenga como objetivo permitir a pacientes y familiares manejar, sobrellevar o reducir el déficit cognitivo que se produce por una lesión o disfunción cerebral.

El fin último de la rehabilitación es que la persona con déficits cognitivos pueda retomar de manera segura, productiva e independiente sus actividades de la vida cotidiana.

Objetivos más relevantes de los programas de rehabilitación:

1. El logro de mejoras funcionales mediante técnicas específicas

2. La provisión de entornos óptimos y el entrenamiento en estrategias compensatorias

3. Las adaptaciones ambientales

4. La educación de familiares.

Neuroplasticidad como base neurobiológica de la rehabilitación cognitiva

La neuroplasticidad es considerada el fundamento biológico en el que se sustenta la rehabilitación de funciones cognitivas deterioradas debido a lesiones cerebrales.

Los mecanismos de neuroplasticidad a través de los cuales se produce la recuperación neurológica son complejos e incluyen aspectos:

  • Del funcionamiento interno de las neuronas (cambios proteínicos y genéticos)
  • De su estructura (dendritogénesis, remielinización)
  • De estructuras asociadas (revascularización, gliogénesis)
  • De la manera en que estas se asocian y organizan en redes neurales (reestructuración neuronal, sinaptogénesis).

Algunas de las suposiciones sobre las que se basa la plasticidad cerebral son:

1) la plasticidad cerebral toma ventaja de una huella básica, pero flexible, para la organización cerebral formada durante el desarrollo

2) las funciones cerebrales están localizadas y a la vez distribuidas

3) los cambios en el cerebro pueden verse en múltiples niveles de análisis: tanto en cambios en la actividad de las redes como, por ejemplo, en la modificación en los niveles de potasio (entre muchos) dependiendo de la pregunta que queramos responder

4) para que los cambios que reflejan la plasticidad cerebral tengan funcionalmente un sentido, deben perdurar por lo menos un par de días, y

5) la correlación entre el cerebro y la conducta no es tan sencilla ni lineal, y puede a veces ser ambigua.

Principios de la rehabilitación cognitiva

La rehabilitación cognitiva deriva del diagnóstico médico y neuropsicológico, pero se basa en una formulación intrínseca entre las necesidades del paciente y sus debilidades y fortalezas desde las perspectivas cognitivas, físicas, emocionales y sociales. Por lo tanto, es individualizada y toma en cuenta factores específicos. 

La rehabilitación cognitiva requiere una alianza indiscutible entre el equipo terapéutico, el paciente y los miembros de la familia u otros cuidadores. De la rehabilitación cognitiva no se ocupa solo el neuropsicólogo, sino que es un proceso que se lleva a cabo con todo el equipo tratante.

La rehabilitación cognitiva está orientada a objetivos y construida sobre las fortalezas, pero se focaliza en el problema. El terapista debe buscar trabajar con el paciente y su familia en la formulación de determinados objetivos que sean relevantes para la vida de la persona.

La rehabilitación cognitiva tiene el foco primario puesto en la psicoeducación con un énfasis en el empoderamiento, el autocontrol y la autosuficiencia. Entender y conocer los efectos que tiene sobre la conducta y la cognición una determinada lesión cerebral ayuda a generar cambios más efectivos y duraderos.

Los objetivos de la rehabilitación cognitiva deben incluir la mejora de las habilidades cognitivas y conductuales compensando ambos tipos de limitaciones y asistiendo al paciente para entender y manejar las reacciones emocionales al cambio de su funcionamiento.                             

¿Cómo se realiza una estimulación cognitiva?

Es comprendida como un conjunto de técnicas y estrategias que tienen como finalidad optimizar la eficacia del funcionamiento de las distintas capacidades y funciones cognitivas (percepción, atención, razonamiento, abstracción, memoria, lenguaje, procesos de orientación y praxias) mediante actividades concretas como parte de un programa de entrenamiento cognitivo que aborda factores como:

  • La afectividad
  • La esfera conductual
  • La esfera social
  • La  esfera familiar
  • La esfera biológica,

Todo ello busca intervenir sobre la persona adulta mayor de forma integral y multidisciplinaria                               

Se recomienda realizar la estimulación cognitiva al menos 4 – 5 días a la semana, en sesiones de alrededor de 60 minutos. La adaptación última dependerá del cuidador, en función de la mayor o menor tendencia a la fatiga que presente el paciente.

Es preferible que las sesiones sean cortas y diarias, de tal manera que cojan la rutina y les resulte motivante, que pretender que realicen sesiones muy largas con muy poca frecuencia y finalmente acaben abandonando las sesiones de estimulación.

La supervisión de un cuidador es importante por varios motivos:

  • Para apoyar al paciente en las tareas que le resulten más difíciles
  • Para reforzar sus esfuerzos
  • Para trabajar de forma conjunta en algunos ejercicios en los que es necesaria una estrecha colaboración por su parte.

¿Quiénes se pueden beneficiar de la rehabilitación cognitiva?

La rehabilitación cognitiva es una intervención terapéutica que tiene como objetivo mejorar, compensar o mantener las habilidades cognitivas de personas que han sufrido una disminución en sus funciones mentales debido a diferentes causas. Este tipo de rehabilitación está dirigido a una amplia variedad de personas con distintos tipos de lesiones, enfermedades o condiciones que afectan el funcionamiento cerebral. A continuación, se detallan algunos grupos específicos que pueden beneficiarse de la rehabilitación cognitiva:

1. Personas que han sufrido un accidente cerebrovascular (ACV)

Las secuelas cognitivas de un ACV pueden ser variadas, incluyendo dificultades en el lenguaje, la memoria, la atención y la capacidad de planificación. La rehabilitación cognitiva ayuda a estas personas a recuperar, en la medida de lo posible, sus habilidades afectadas y a aprender estrategias compensatorias para adaptarse a sus limitaciones, lo cual es fundamental para mejorar su calidad de vida.

2. Pacientes con traumatismo craneoencefálico (TCE)

Aquellos que han sufrido un TCE, ya sea por accidentes automovilísticos, caídas o lesiones deportivas, a menudo experimentan problemas de memoria, atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas. La rehabilitación cognitiva proporciona herramientas para restaurar o compensar estas habilidades, facilitando su retorno a la vida cotidiana y, en muchos casos, su reintegración laboral o académica.

3. Personas con enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer y otras demencias)

La rehabilitación cognitiva no tiene como objetivo revertir las enfermedades neurodegenerativas, sino ralentizar el deterioro y ayudar a los pacientes a mantener sus habilidades durante el mayor tiempo posible. También se trabaja en el desarrollo de rutinas y estrategias que les permitan vivir con mayor independencia y seguridad, lo que es crucial para conservar su autonomía.

4. Pacientes con esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple puede afectar las funciones cognitivas, principalmente la atención y la memoria. En estos casos, la rehabilitación cognitiva puede ser muy beneficiosa para mantener o mejorar las habilidades que se ven comprometidas y ayudar a los pacientes a adaptarse a su condición de una manera más eficiente, promoviendo su bienestar general y su capacidad para realizar actividades diarias.

5. Personas con epilepsia

Aquellos que viven con epilepsia, especialmente cuando han experimentado múltiples crisis o reciben medicación prolongada, pueden experimentar cambios en sus funciones cognitivas. La rehabilitación cognitiva permite abordar problemas de memoria, atención y procesamiento de la información, brindándoles estrategias que contribuyan a un mejor desempeño en sus actividades cotidianas y a una mayor confianza en sus habilidades.

6. Individuos con trastornos psiquiátricos (como esquizofrenia y trastorno bipolar)

Algunos trastornos psiquiátricos también se asocian con déficits cognitivos. La rehabilitación cognitiva se centra en mejorar la atención, la memoria y el procesamiento de la información, lo que ayuda a los pacientes a llevar una vida más funcional y autónoma y a reducir el impacto de estos déficits en su vida diaria y en sus relaciones interpersonales.

7. Niños y adolescentes con trastornos del neurodesarrollo

Los niños con trastornos como el TDAH, el trastorno del espectro autista, la dislexia y otros trastornos de aprendizaje se benefician de la rehabilitación cognitiva enfocada en sus necesidades particulares. Este tipo de intervención ayuda a mejorar su capacidad de concentración, memoria y habilidades sociales, facilitando su adaptación en entornos educativos y sociales.

8. Personas que han experimentado infecciones o enfermedades que afectan el cerebro (como encefalitis o COVID-19)

La COVID-19 y otras infecciones pueden dejar secuelas cognitivas en algunos pacientes, como dificultades de concentración, memoria y procesamiento mental. La rehabilitación cognitiva es clave para abordar estos síntomas, especialmente en el caso de la COVID-19 persistente o “long COVID”, donde se observan dificultades cognitivas en diversos grados.

9. Individuos con daño cerebral adquirido

Cualquier persona que haya sufrido daño cerebral debido a otras causas, como una cirugía cerebral o un evento hipoxémico (falta de oxígeno en el cerebro), puede beneficiarse de la rehabilitación cognitiva para trabajar en las áreas afectadas, recuperando funciones en la medida de lo posible y mejorando su calidad de vida.

La rehabilitación cognitiva es una herramienta poderosa y flexible que se adapta a las necesidades de cada persona según su condición específica. Con la guía de un profesional en neuropsicología o neurorehabilitación, este tipo de rehabilitación permite no solo la mejora en habilidades cognitivas sino también el fortalecimiento de la autoestima y la independencia en la vida cotidiana.