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Dolor Neuropático: Cuándo buscar ayuda y neurorrehabilitación

Autor: Giovana Femat Roldán

Dolor Neuropático: Cuándo buscar ayuda y neurorrehabilitación

El Dolor Neuropático (DN) se origina como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial, es un problema importante de Salud Pública y una condición común, crónica, debilitante que afecta a un número significativo de pacientes.

Se define como aquel dolor originado como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial. El dolor neuropático puede originarse del daño de las vías nerviosas en cualquier punto desde las terminales nerviosas de los nociceptores periféricos a las neuronas corticales del cerebro, siendo clasificado como:

  • Central:

Cuando afecta el cerebro o médula espinal

  • Periférico:

Cuando se origina en el nervio periférico, plexo, ganglio dorsal o raíces.

Médico en la atención primaria para el dolor neuropático

El dolor neuropático frecuentemente es subdiagnosticado y subtratado. Realizar un diagnóstico identificando el tipo y origen del dolor e instituir un manejo precoz y apropiado logra resultados en salud y efectos costo-beneficiosos en la sociedad.   

Frente a la sospecha de dolor neuropático, la evaluación debe considerar:

  • La historia y examen clínico
  • El diagnóstico de la enfermedad o evento causal
  • La evaluación del impacto del dolor sobre la funcionalidad. 

La historia debería incluir preguntas sobre:

  • La localización
  • Intensidad
  • Carácter
  • Perfil temporal del dolor
  • Posibles factores desencadenantes.

Los síntomas concomitantes deberían ser consultados.

Examen neurológico:

La evaluación sensitiva, guiada por la historia de localización del dolor incluye la evaluación funcional de diferentes fibras sensitivas con herramientas sencillas como:

  • Un trozo de algodón
  • Cepillo
  • Mondadientes
  • Diapasón.

Los hallazgos en el área dolorosa son comparados con hallazgos en el área contralateral en caso de dolor unilateral y en otros sitios en el eje proximal-distal en dolor bilateral.

Adicionalmente al examen sensitivo, el clínico debe realizar:

  • Una evaluación motora (fuerza muscular, tono, coordinación y fluidez del movimiento)
  • Examen de los reflejos tendinosos y nervios craneanos
  • Evaluación del sistema nervioso autónomo periférico (calor y color de la piel, función sudomotora).

Evaluar las limitaciones funcionales;

Reducidas a causa del dolor, siendo las más frecuentemente afectadas:

  • Las actividades de la vida cotidiana (comer, asearse, vestirse)
  • La marcha
  • Subir y bajar escaleras
  • Trastornos del sueño por dolor.

Tratamiento precoz en la neuropatía

El DN tiende a ser prolongado. Sin embargo, algunos pacientes pueden aliviar completamente su dolor, y otros pueden aliviarse parcialmente con farmacoterapia y aprender a lidiar con sus síntomas.

El manejo del dolor debería ser adaptado a cada paciente en base del tipo de dolor, la enfermedad (es) causal (es) y aspectos psicosociales. La farmacoterapia sintomática basada en la evidencia es el pilar del tratamiento del DN, y debería ser titulada de acuerdo con la eficacia, posibles contraindicaciones o efectos colaterales.

La detección de la enfermedad causal puede garantizar un tratamiento específico (ej. medicamentos que mantengan la normoglicemia en diabéticos, para prevenir la progresión de la neuropatía y otras complicaciones) o prevención secundaria (ej. comienzo de la medicación antitrombótica y el control de factores de riesgo para la aterosclerosis después de un accidente cerebrovascular).

Junto con el tratamiento farmacológico, se deben considerar las terapias no farmacológicas (ej. rehabilitación, terapia cognitiva conductual, hipnoterapia, acupuntura, entre otras). Aunque pocas son específicas para el DN, ellas no deben ser olvidadas y el rol de los otros miembros del equipo de atención primaria es relevante para su adecuada aplicación. 

Fisioterapia en el tratamiento de la neuropatía

La neurorrehabilitación se fundamenta en la capacidad plástica que tiene el sistema nervioso, ampliamente demostrada en animales de experimentación y de manera más reciente en humanos adultos, quienes se han recuperado aun años después de haber padecido una lesión neural. 

La fisioterapia es aliada para el tratamiento de las neuropatías, ya que es de vital importancia para:

  • Mantener la fuerza
  • La movilidad
  • La estabilidad
  • El equilibrio
  • La coordinación.

Esto es mediante ejercicios de fuerza, resistencia, equilibrio, elasticidad y propiocepción.

El tratamiento mediante técnicas como la movilización neurodinámica puede ser eficaz en pacientes con neuropatías causadas por atrapamiento neural, esta técnica ayuda a liberar estructuras neurológicas que causan el dolor; la sensación de hormigueo o falta de sensibilidad, fuerza, sensación de pesadez o alteración en la coordinación.

Causas de dolor neuropático

El dolor neuropático se origina por daño o disfunción en el sistema nervioso. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Lesiones nerviosas:

Traumatismos, cirugías o accidentes que dañan nervios periféricos.

  • Enfermedades metabólicas:

Como la diabetes, que provoca neuropatía diabética.

  • Enfermedades infecciosas:

Infecciones como el herpes zóster (causante de la neuralgia postherpética).

  • Trastornos autoinmunes:

Como esclerosis múltiple o lupus, que afectan el sistema nervioso.

  • Enfermedades neurodegenerativas:

Como el Parkinson o la neuropatía periférica asociada.

  • Compresión nerviosa:

Hernias discales o síndrome del túnel carpiano.

  • Toxinas o medicamentos:

Exposición a sustancias tóxicas o efectos secundarios de quimioterapia.

Este dolor puede ser crónico y requiere un enfoque multidisciplinario para su manejo efectivo.

¿Cómo prevenimos el dolor neuropático?

La prevención del dolor neuropático es un proceso largo. Es necesario un enfoque multidimensional, individualizado e integral, basado en el conocimiento de las características etiopatogénicas del síndrome doloroso, sus manifestaciones clínicas, la presencia de enfermedades concomitantes, los posibles efectos secundarios y complicaciones surgidas de alguna técnica invasiva o quirúrgica puntual realizada, además del uso complejo de la farmacoterapia.