Beneficios de la terapia física para personas mayores
Autor: Giovana Femat Roldán

La terapia física para las personas mayores es una excelente opción para mantener su independencia, salud y calidad de vida por medio de ejercicios supervisados y adaptados a las capacidades y objetivos de cada persona que mejoran la fuerza muscular, el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad
¿Qué es la terapia física?
Actualmente se sabe que la actividad física es la estrategia clave para tener un envejecimiento saludable. Conforme pasa el tiempo las personas tienden a reducir su movilidad, sin embargo se ha evidenciado que las personas que se mantienen activas preservan mayor movilidad, flexibilidad e independencia.
La terapia física es una intervención individualizada que permite que las personas alcancen su nivel funcional óptimo. La terapia se basa en realizar actividad física supervisada con adaptaciones de acuerdo a las capacidades y necesidades de cada persona, algo que es especialmente útil en las personas mayores que suelen padecer enfermedades crónicas o limitación en la movilidad.
Tradicionalmente los fisioterapeutas trabajan con adultos mayores sólo después de una lesión, cirugía o enfermedad, sin embargo se ha visto que su profesión contribuye de forma importante a la salud de las personas en la tercera edad por lo que actualmente se recomienda en cualquier adulto mayor (con o sin alguna discapacidad) que desee mejorar o mantener su condición física.
¿Qué beneficios ofrece la terapia física?
La terapia física tiene el objetivo de mejorar o mantener la salud tanto física como mental por medio de diferentes tácticas:
- Aumentar fuerza muscular
Como parte del envejecimiento normal se puede perder masa muscular lo que contribuye a la pérdida de estabilidad durante la marcha, pérdida de masa ósea y aumento en el riesgo de caídas. Uno de los objetivos de la terapia física se enfoca en el fortalecimiento muscular que a su vez trae consigo otros beneficios como el control de la osteoporosis, la mejoría del equilibrio, la prevención de caídas y la prevención de fracturas.

- Mejorar flexibilidad
Por medio de ejercicios de estiramiento se busca mejorar la flexibilidad, estos ejercicios ayudan en la reducción de la rigidez, promueven la salud articular y mejoran la circulación.
- Mejorar equilibrio
Las caídas son una de las principales causas de discapacidad en los adultos mayores, por lo que los ejercicios que mejoran el balance son parte esencial en la terapia física para la prevención de fracturas. El programa de ejercicio Otago es un programa de entrenamiento en casa que se enfoca en mejorar la fuerza y balance que ha demostrado ser efectivo para la prevención de caídas.
- Controlar el dolor
La terapia física ofrece medidas no farmacológicas para el manejo de enfermedades crónicas que se asocian a dolor como la artritis, el cáncer, la diabetes o la fibromialgia. Esto evita efectos adversos por el consumo excesivo de fármacos analgésicos. En general la terapia física es una excelente terapia para el alivio de la artritis y el mantenimiento de la capacidad motora en los pacientes con dolor.
- Aumentar independencia
Cuando existe una discapacidad se busca crear nuevas estrategias de adaptación que le permitan a la persona mantener o aumentar su independencia. Esto puede realizarse por medio de ejercicios o dispositivos de asistencia según se requiera (bastón, andadera, sillas especiales).
- Mejorar salud cognitiva
La evidencia muestra que un estilo de vida activo disminuye el riesgo de desarrollar demencia, mejora el estado de ánimo y promueve un funcionamiento cerebral, por lo tanto dentro de la terapia no sólo se trabaja la salud física sino también se mejora la salud mental.
- Recuperar funcionalidad
Cuando las personas se someten a cirugía se puede optar por iniciar rehabilitación postquirúrgica que tiene como objetivo la recuperación funcional de la persona. Especialmente las personas de la tercera edad tienen un deterioro importante en su capacidad funcional después de una cirugía por lo tanto se recomienda que posterior a un tratamiento quirúrgico se reciba terapia física para evitar complicaciones asociadas (úlceras por postración, infecciones, delirium).
Lo mismo ocurre con aquellos que padecen una enfermedad neurológica como accidentes cerebrovasculares, enfermedad de parkinson o esclerosis múltiple, en donde la terapia física se enfoca en que los pacientes continúen realizando sus actividades de la vida diaria lo más habitual posible.
Recomendaciones finales
La terapia física acelera la recuperación de la funcionalidad después de cirugías, lesiones o enfermedades en los adultos mayores. Además es una excelente estrategia en cualquier persona de la tercera edad que busque mejorar su movilidad e independencia por medio de una intervención individualizada que abarca las necesidades físicas y emocionales de cada persona.
